¿Qué persigue este Proyecto de Ley?

  1. Prevenir y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos ocasionados por todos los agentes de la cadena alimentaria.
  2. Establecer una jerarquía de prioridades a las pérdidas y el desperdicio alimentario que se generen bajo el control de los agentes de la cadena alimentaria, tal y como determina el artículo 5 de este anteproyecto.
  3. Facilitar la donación de alimentos para las poblaciones más vulnerables mediante acuerdos o convenios entre las organizaciones con un contenido mínimo tal y como indica el art.7
  4. Sensibilizar, formar y movilizar a la población y a los agentes del sector alimentario para una correcta utilización de los recursos garantizando la inocuidad de los alimentos. Propone buenas prácticas en todas las fases de la cadena.
  5. Adquirir un compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluidos en la Agenda 2030 de la ONU,
  6. Minimizar el impacto de las emisiones de gases efecto invernadero y la generación de los residuos.

Las causas exactas de las pérdidas de alimentos varían en las diferentes partes del mundo y dependen sobre todo de las condiciones específicas y situación local de cada país. En términos generales, las pérdidas de alimentos están influenciadas por las elecciones tomadas en:

  • la producción de cultivos y sus patrones,
  • la infraestructura y capacidad internas,
  • las cadenas comerciales y los canales de distribución, así como por
  • las compras de los consumidores y las prácticas de uso de alimentos.

Las pérdidas de alimentos conllevan el desperdicio de recursos utilizados en la producción, como tierra, agua, energía e insumos. Producir comida que no va a consumirse supone emisiones innecesarias de CO2 además de pérdidas en el valor añadido de los alimentos producidos. (Informe de la Fao) Las pérdidas de alimentos deberían mantenerse al mínimo en cualquier país, independientemente de su nivel de desarrollo económico y de la madurez de sus sistemas.

El desperdicio de alimentos es la parte de los alimentos destinada a ser ingerida por el ser humano y que termina desechada como residuo. Se mide únicamente para los productos destinados al consumo humano quedando excluidos el pienso y los productos que no son comestibles.

¿A quién aplica este proyecto de ley?

Se aplicará en el territorio español sobre:

  • Agentes que participen en la producción, transformación y distribución de alimentos,
  • Sector hostelería, restauración y otras entidades similares (art.8),
  • Asociaciones de distribución de alimentos donados (art.9),
  • La Administración pública (art.10).

Por otro lado, quedarán excluidas las actividades de retirada de productos de:

  • Programas Operativos de Frutas y Hortalizas
  • Programa Comunitario de Apoyo a las producciones Agrarias de Canarias
  • Otras medidas de amparo de algún mecanismo de prevención y gestión de crisis o regulación del mercado previsto en la legislación comunitaria

¿Cómo se propone dar cumplimiento a este proyecto ley?

Disponiendo de un Plan de prevención diseñado a partir de un autodiagnóstico que recoja las medidas para minimizar las pérdidas y desperdicios conforme a la jerarquía de usos en la que tendrá prioridad el consumo humano.

Desde Gestiona Consulting ayudamos a las organizaciones en este proceso mediante el desarrollo de un sistema de gestión basado en la calidad, seguridad alimentaria y sostenibilidad integrando los Objetivos de Desarrollo Sostenibles.

Proyecto Ley